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Sentir que tu bebé se mueve menos puede generar una angustia difícil de explicar. A mí me pasó, y sé lo que se siente: empiezas a prestar más atención, te quedas en silencio, te acuestas, comes algo dulce y aun así la duda sigue ahí, no sabes si se movió suficiente o fue el bebé lo que sentí, ¡es una angustia absoluta!.
Por eso quiero hablarte de este tema con calma, desde la experiencia y no desde el miedo. Porque los movimientos del bebé son una forma de comunicación, y aprender a escucharlos es parte del embarazo.
¿Es normal que el bebé se mueva menos algunos días?
Sí, puede ser normal. A medida que el embarazo avanza, los movimientos cambian. El bebé crece, tiene menos espacio y ya no da pataditas tan fuertes como antes, pero eso no significa que deba dejar de moverse.
También hay momentos del día en los que el bebé duerme más, o días en los que tú estás tan ocupada que no notas tanto sus movimientos. Lo importante no es comparar tu embarazo con el de otras mamás, sino conocer el patrón de movimientos de tu propio bebé.
¿Cuándo empezamos a notar los movimientos?
Generalmente los movimientos comienzan a sentirse entre las semanas 18 y 22, aunque en algunas mamás puede ser antes o después. Al principio se sienten suaves, como burbujita, cosquillas o un retorcijón suavecito.
Con el paso de las semanas, esos movimientos se vuelven más claros y frecuentes, y es ahí cuando empezamos a reconocer cuándo nuestro bebé está más activo.
¿Cuándo la disminución de movimientos es una señal de alerta?
Debes prestar atención si notas un cambio claro y sostenido en los movimientos de tu bebé. No hablo de unas horas tranquilas, sino de sentir que algo es diferente a lo habitual.
Especialmente a partir del tercer trimestre, el bebé debe moverse todos los días. Menos espacio no significa menos movimientos.
- Si pasan muchas horas sin sentirlo moverse
- Si los movimientos son mucho más débiles de lo habitual
- Si tienes la sensación de que algo no marcha bien
Qué hacer si sientes que tu bebé se mueve menos
Lo primero es intentar estar tranquila. Recuéstate de lado, come algo, presta atención a tu cuerpo y observa si notas movimientos.
Si aun así sigues con dudas, consulta. No estás exagerando, no estás siendo intensa. Estás siendo mamá. Los médicos prefieren mil veces revisar y decirte que todo está bien, a que te quedes con la angustia en casa.
Desde mi experiencia
Si algo aprendí es que la intuición de mamá importa. Si sientes que algo cambió, aunque no sepas explicarlo con palabras, merece ser escuchado.
No te quedes con la duda. Consultar a tiempo también es una forma de cuidar a tu bebé.